Magna Celebratio 2017


Cada año a finales de Abril se celebra en Badalona la Magna Celebratio, un festival romano lleno de actividades para grandes y pequeños. Por unos días, el centro de la ciudad vuelve 2000 años atrás y rememora la vida de aquellos tiempos en todos sus aspectos. A nivel fotográfico el evento es una mina, así que cogí la cámara y el paraguas y allí que me fuí con ganas de pasarlo bien.


Lo del paraguas no es broma, a primera hora del domingo llovía y los voluntarios participantes en los actos hacían tiempo desayunando un bocatum en el vestíbulo del museo. No creo que los romanos de verdad tuvieran máquina de café, ni siquiera creo que hubiera café...


Mientras tanto, los soldados aprovechaban para limpiar y engrasar las armaduras, el hierro y el agua no se llevan bien. De hecho el tres en uno es un invento romano ya que si chirriaban las armaduras por estar oxidadas los enemigos les oían venir...


En la habitación de al lado las chicas daban los últimos toques a sus peinados pendientes de la previsión del tiempo, ya se sabe que la lluvia riza el pelo (por eso no salgo de casa cuando caen gotas).


Amuletos de la buena suerte, algunas cosas no cambian por muchos años que pasen. También me enseñaron algunos amuletos romanos de verdad, pero como hay niños en la sala mejor no pongo la foto.


Ases de Baetulo, por unas horas estuvimos fuera del espacio de Schengen, ese tan nombrado las últimas semanas.


Y este era el señor que acuñaba las monedas. Los crios le preguntaron si también sabía hacer euros y creo que no le sentó muy bien.


Por fin dejó de llover y los comerciantes pudieron montar las paradas, muy probablemente en el mismo sitio de hace dos milenios. En ésta la señora gritaba: "Al rico Garum, al rico Garum", una delicatessen poco valorada actualmente.


Aquí un taller de escritura sobre cera de abeja...


y un alfarero que acababa de cocer el barro en un horno de suelo.


Mientras, un áuriga recogía crios y les daba una vuelta por la Via Augusta, y no es broma! La iglesia que se ve al fondo, la de Sta. Maria, está edificada sobre un promotorio en el que estaba el foro, un templo y un pequeño teatro.


¿Quieres saber lo que sentía un gladiador? Pues venga, elige tus armas y pelea, cobardica!


Y por fin aparecieron los legionarios, aunque estos no llevaban cabra. Eso si, un poco de yuyu si que daban!


Los soldados hicieron varias formaciones de defensa con sus scutum y luego atacaban a la gente con sus gladius y sus pilum, pero los asistentes les apuntaban con sus movilum sin parar hasta que a los legionarios les entró el cangelum y se fueron, eso si, en formación.



Y como colofón a la mañana vimos una carrera de Aurigas. Se decía que había venido a correr Cayo Apuleyo Diocles, por lo que la espectación entre el público era immensa. Como la competición era oficial, vino un juez desde Barcino, ese pueblucho de aquí al lado.


Y cual no fue nuestra sorpresa al ver que la ganadora  de la carrera fue una chica, Livia Rauda, que literalmente se paseó por los metros finales antes de atravesar la meta. 
En fin, que fue una mañana entretenida en la que la gente se lo pasó bomba, sobre todo los más pequeños. Hay que agradecer el esfuerzo de los voluntarios participantes, así como el del personal del Museu de Badalona por llevar adelante este magnífico festival sin perder de vista en ningún momento el rigor histórico. Espero que sepan perdonar los toques de humor de esta pequeña crónica y por supuesto, amenazo con volver el annus proximus!

Todas las fotos Olympus E-M1 MKII + MZuiko 12-40 Pro + MZuiko 40-150 Pro

3 amigos han escrito:

Guela dijo...

Genial reportaje

Javier Peña dijo...

Felicidades por el reportaje Martin

Daniel Rodriguez dijo...

Divertido reportaje, claro que con tus fotos la gracia y el humor se acomodan solos.
Sobre el café, parexe que llegó a Europa alrededor de 1650.